Imperfección 

El problema fue que la inexactitud aumentaba con la fuerza de los horrores callados. Y, de pronto, ya los meses se medían en años y los días no existían (tus ojos no guardaron las imágenes de mi cuerpo cansado en una cama, agobiado de no poder existir). Tal vez el cielo se haya cerrado tan […]

Principio y fin.

Casi como un Big Bang -o incluso más perfecto-, de repente todo se despertó. Fue una verdad tan inconsciente y fantasmal que producía dolores en las articulaciones y tenía un origen un poco tramposo. Y desconocido. Nuestro universo se había creado tan de golpe pero, con la misma furia del principio, los retazos fueron cayendo, […]

Goodbye seems to be the hardest word

Parece que hay que escribir cartas de despedidas pero no hay destinatarios. Es tan tarde, hoy, en esta noche apocalíptica. Podría ser la última (no hay sujetos que reclamen tu presencia) y no cambiaría el eje de la tierra. Siempre todo ha girado tan repentinamente y con tanto énfasis, que los ojos no se posaron […]

Tormenta de octubre

Estaban todos los vasos rotos y vos no habías llegado. Rehuía a la idea de que, finalmente, todo aquello que había idealizado nunca llegara a concretarse. Y tal vez sea cierto; lo sé, porque nunca te ensuciaste las manos para cortar una flor (y no soy digna de la muerte de una flor). Exigí tanto […]

Voyeur

Hay campo. Y tu cara que se cruza en miles de camiones (aparece entre la niebla y resalta lo nefasto). Si las nubes si el sol si nada hay que elimine, por fin, tu ADN del aire hoy que es sólo tu risa un sonido intermitente que se cuela por cualquier canción (me apagaron la […]

Violencia

Tus ojos se perpetuaron sobre mí y luego ya sólo hubo un vacío. Consciente de que nada más se puede escribir sobre no amor (yo no confío en ninguna literatura que sea sobre amor porque tal cosa no existe), me rajaste el brazo en tantas partes como cortadas de una navaja. ¿O esa fui yo? […]

Barquito de papel

Desde la fila para pagar vi a una mujer entrar al local. Era una señora grande; apenas podía sostenerse. Miraba los precios de los alfajores santafecinos. Se movía con lentitud, apoyándose en el escaparate. Y me dio por llorar. Me fui. Un hombre, a pocos metros del local, se había disfrazado del Rey del pop. […]