Tormenta de octubre

Estaban todos los vasos rotos y vos no habías llegado. Rehuía a la idea de que, finalmente, todo aquello que había idealizado nunca llegara a concretarse. Y tal vez sea cierto; lo sé, porque nunca te ensuciaste las manos para cortar una flor (y no soy digna de la muerte de una flor). Exigí tanto […]

Voyeur

Hay campo. Y tu cara que se cruza en miles de camiones (aparece entre la niebla y resalta lo nefasto). Si las nubes si el sol si nada hay que elimine, por fin, tu ADN del aire hoy que es sólo tu risa un sonido intermitente que se cuela por cualquier canción (me apagaron la […]

Violencia

Tus ojos se perpetuaron sobre mí y luego ya sólo hubo un vacío. Consciente de que nada más se puede escribir sobre no amor (yo no confío en ninguna literatura que sea sobre amor porque tal cosa no existe), me rajaste el brazo en tantas partes como cortadas de una navaja. ¿O esa fui yo? […]

Barquito de papel

Desde la fila para pagar vi a una mujer entrar al local. Era una señora grande; apenas podía sostenerse. Miraba los precios de los alfajores santafesinos. Se movía con lentitud, apoyándose en el escaparate. Y me dio por llorar. Me fui. Un hombre, a pocos metros del local, se había disfrazado del Rey del pop. […]

Necrofilia

Bailé desnuda esa tarde mientras mirándome, te reías. Cuando nuestros ojos se encontraban, bajabas la vista porque te daba vergüenza. Corrección: te dábamos vergüenza los fármacos y yo. Bebías. El vodka, me dijiste, no te quemaba tanto cuando estábamos cerca porque yo siempre estaba fría. Es como si la sangre no corriera por tus venas, supusiste […]

Vencimiento

Podría haber perdonado tantas cosas. Pero el frío… Una noche me recosté sonriendo sobre la línea de tu abdomen. Pensaba que eso era la vida. Los milagros se caían dentro de los vasos llenos de espuma. Era un silencio tan ameno que quizás no decir nada sólo probaba que las cosas no podían marchar mejor. […]

Sin sombra

No te había pedido mucho y quizás eso fue lo que nunca entendiste. Me sentiste quebrar en tantas partes  que tal vez por eso no pudiste unirlas. Me consuela eso porque es la respuesta que menos me vuelve a quebrar. Me negué a ser tu esclava y con eso perdí mi credibilidad. “Mujeres eran las […]